La extrema derecha de Ucrania: ¿una influencia verdadera o inventada?

La extrema derecha de Ucrania: ¿una influencia verdadera o inventada?

En Kyiv, la conmemoración del tercer aniversario del inicio de la Revolución de la Dignidad acabó con la demostración de los activistas, por la destrucción de la oficina bancaria de Sberbank (banco ruso) y ataque a la oficina del político prorruso Viktor Medvedchuk. Los medios de comunicación mostraban un video de la destrucción e incendio premeditado de la oficina por unos veinte jóvenes, hasta la saciedad. Sin embargo, ¿es un argumento real que las fuerzas de extrema derecha tienen tanta influencia en Ucrania? ¿Realmente es tan popular el radicalismo en Ucrania?

El UCMC publica la versión resumida del artículo del Radio Svoboda.

De vez en cuando la prensa internacional publica los materiales de la influencia excesiva de las fuerzas de extrema derecha en Ucrania. Hace unos días incendió la red el video de la destrucción de la oficina bancaria de Sberbank y la oficina del político prorruso Viktor Medvedchuk (curiosamente es el compadre de Vladimir Putin) en el centro de Kyiv. La organización de Medvedchuk, Ukrainskyi vybir, (Elección ucraniana) informó que los radicales no lograron causar daño alguno a la oficina. De acuerdo con el jefe del servicio de prensa de Ukrainskyi vybir, Oleg Babanin, los maleantes no consiguieron llegar a la oficina, por ello dañaron las instalaciones eléctricas externas y un salón de belleza cercano.

Como consecuencia, alguien se atrevió a declarar la enorme influencia de las fuerzas extremas. Pero, según el politólogo Yevguén Magda, “en Ucrania no existe el control político de las fuerzas radicales”. En su opinión, de esta forma ciertos políticos europeos tratan de atribuir a Ucrania las tendencias de sus países. Sin embargo, estas tendencias no pueden fundamentarse en Ucrania, ya que por lo general, las fuerzas de extrema derecha no son tan potentes como se pretende hacer creer: de acuerdo con los datos sociológicos, el apoyo a la derecha es del 1%. Es probable que sólo unas elecciones generales puedan cambiarlo, pero no es un asunto del futuro próximo.

El experto israelí Vyacheslav Lijachov, investigador de los movimientos de derecha de Ucrania, Rusia y otros países ex-soviéticos, basándose en los datos sociológicos, opina que la derecha ucraniana no es la fuerza preponderante. Aunque no tienen mucha popularidad entre la población, hay que distinguir varios grupos de la derecha: algunos agentes de extrema derecha representan las fuerzas políticas independientes; otros tienen opiniones de extrema derecha y son procedentes de las organizaciones ultraderechistas. Los últimos ocupan cargos importantes en la Ucrania moderna, pero, al mismo tiempo, la representación del partido Svoboda (Libertad) así como de otras fuerzas derechistas en el Parlamento es la más exigua en comparación con 2014.

Alina Polyakova, analista norteamericana de Consejo atlántico en Washington, señala que la cuestión de“dominio de los radicales y extremistas en Ucrania se desarrolla de forma artificial por la propaganda rusa. Rusia trata de representar la revolución ucraniana como una “sublevación fascista”. En su opinión, los políticos europeos deben comprender bien los procesos que subyacen Ucrania y aislar sus mentes de la viral propaganda rusa.

Además, en los medios de comunicación internacionales, a menudo aparece la información de que el Kremlin apoya a los derechistas en los países de la Unión Europea (UE). Mientras que, en la propaganda interna el Kremlin trata de desenmascarar a “los nazis ucranianos” para aumentar la rivalidad y el apoyo al gobierno ruso.

La resolución de la ONU

Este mes el Tercer Comité de la Asamblea General de las Naciones Unidas (SOCHUM) adoptó la resolución sobre la “lucha contra la glorificación del nazismo”. Tradicionalmente Rusia presenta este documento, este año 131 países apoyaron la resolución, mientras que otros países, entre los que se encontraba Ucrania, estaban en contra de ésta.

La resolución dio margen para que Viktor Medvedchuk criticase la posición oficial de Kyiv: dando a entender que Ucrania sólo condena el nazismo “de boquilla”, pero que a la hora de la verdad no apoya una Resolución que condena y exige que todos los países deben prohibir la conmemoración del régimen nazi, sus aliados y las organizaciones relacionadas a nivel oficial o extraoficial.

Vyacheslav Lijachov menciona que la situación es más complicada de lo que parece: Rusia lleva presentando el proyecto de resolución desde la  Revolución Naranja (2004-2005), intentando demostrar que Kyiv está bajo la égida de un “poder fascista”. Sin embargo, el Kremlin no planteó la resolución durante la presidencia de Viktor Yanukovych; retomando así la línea propagandística después de la victoria del segundo Maidán.

El experto explica que Ucrania no apoya la resolución rusa por la no confianza en las intenciones del Kremlin y el fondo de la resolución. La posición ucraniana se basa en la reprobación del nazismo, pero la resolución contiene la prohibición de glorificar a los colaboradores del fascismo; pero, se sabe que en Ucrania se rinde homenaje a los militares del Ejército insurgente de Ucrania que colaboraron con los nazis cuando luchaban por la independencia del país. Además, durante la II Guerra Mundial, una parte del ejército ucraniano luchaba del lado soviético, mientras que otros lo hacían de parte de los nacionalsocialistas.

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