Por qué es incorrecto pedir “concesiones dolorosas” de Ucrania

Por qué es incorrecto pedir “concesiones dolorosas” de Ucrania

A finales de 2016 y principios de 2017 fue iniciada una nueva campaña de información encaminada a preparar el terreno para el futuro cambio del curso geopolítico de Ucrania. Los participantes de la campaña insisten en que Ucrania debe buscar la reconciliación con Rusia, abandonando su camino proeuropeo y proeuroatlántico, y reconociendo la anexión de Crimea como un hecho consumado.

Este nuevo discurso tiene señales numerosas. Víctor Pinchuk, uno de los oligarcas más ricos de Ucrania, publicó un artículo en The Wall Street Journal pidiendo “compromisos dolorosos” para la paz con Rusia. Según él, principalmente para alcanzarlo, Ucrania debe renunciar a sus esperanzas de la OTAN y la Unión Europea, y bloquear el asunto de Crimea por décadas.

En el interior de Ucrania, Vasyl Filipchuk, ex diplomático y jefe actual de un grupo de expertos en Ucrania, propuso una visión similar en su artículo en Apostroph. Yuriy Romanenko expresa argumentos similares sobre la “neutralidad” de Ucrania en su blog popular en el periódico Hvylya.

Esto se suma al número en aumento de los medios de comunicación que piden, o incluso exigen, la reconciliación con Rusia. El medio de comunicación ucraniano Detektor Media analizó esta nueva narración que incluye peticiones falsa, páginas web y apelaciones en nombre de la clase obrera de Ucrania para restablecer los lazos económicos con Rusia.

Por último, el sitio web Korrespondent.net dio la palabra a un blog de Viktor Yanukovych, presidente prófugo, en el que presenta su “interpretación” de los acontecimientos en el Maidán como una conspiración inicialmente planeada por los gobiernos occidentales (luego el blog fue eliminado).

Todo esto hace pensar que observamos una campaña mediática de nueva forma dirigida a cambiar la opinión pública en Ucrania y en Occidente, y hacer a Ucrania dar la vuelta a una época preMaidán. El país debe convertire un satélite neutral ruso, pero esta vez sin Crimea y Donbás.

Creemos que la implementación de este escenario puede traer consecuencias dolorosas tanto para Ucrania como para los países occidentales. Y aquí están las razones:

  1. La neutralidad no suspenderá, sino que probablemente estimularía, una mayor agresión. —Los citados partidarios del cambio del curso del país piden restablecer el estátus neutral (no alineado), afirmando que esto restaurará el equilibrio geopolítico roto. Sin embargo, la neutralidad nunca ha sido una garantía contra la agresión si el Estado neutral era un objeto de interés geopolítico de un poderoso vecino. En 2014 Ucrania era un país no alineado, cuando se convirtió en una víctima de la agresión rusa tanto en Crimea como en Donbás. Rusia exigía la neutralidad de Moldavia (garantizada por la Constitución en 1994) para resolver el conflicto de Transnistria. La neutralidad no ayudó a resolver aquel conflicto. En abril de 2008 la OTAN mostró la “luz roja” a Georgia en el asunto de su adhesión a la Alianza (cumbre en Bucarest). Esto no salvó al país de la agresión rusa en agosto de 2008, sino que la instigó. Históricamente, la neutralidad no salvó a Bélgica, Dinamarca, Países Bajos y Noruega de la agresión nazi durante la Segunda Guerra Mundial. No funciona si el agresor está dispuesto a lograr sus objetivos, pero sólo deja a una posible víctima sin protección.
  1. Aceptar la anexión de Crimea puede provocar nuevos actos de agresión en todo el mundo. —Aceptar la anexión de Crimea, es decir, la brutal violación del derecho internacional bajo falsos procedimientos democráticos, puede abrir la caja de Pandora. Este hecho puede provocar una serie de anexiones e intervenciones ilegales en muchas otras partes del mundo. Esto puede convertir el orden internacional en un castillo de naipes. Los “acuerdos” de Múnich y la crisis de los Sudetes de 1938 pueden ser buenos ejemplos de lo que viene con la tolerancia a la agresión militar.
  1. “Las concesiones dolorosas” pueden provocar tensiones y una mayor inestabilidad regional. —Desarrollar la línea de “dolorosas concesiones” en Ucrania, provocará olas de protesta dentro del país. Las encuestas sociológicas sugieren que la mayoría de la población de Ucrania apoya la integración euroatlántica (el 44% afirma que es la “opción básica” para la seguridad de Ucrania, el 26% de la población respalda un estatus no alineado) y sólo 22,5% de los ciudadanos están dispuestos a aceptar la paz a cualquier precio. Es muy probable que muchos ciudadanos perciban “concesiones dolorosas” como una “capitulación suave”. Esto debilitará considerablemente las posiciones de las autoridades ucranianas actuales y mejorará la posición de las fuerzas de extrema derecha y nacionalistas. Esto puede conllevar serias tensiones en el nivel estatal y una creciente inestabilidad interna. Si los países vecinos reaccionan ante la creciente inestabilidad, interviniendo militarmente, esto podría ser el comienzo de una guerra a gran escala en el continente europeo.
  1. La integración a la OTAN fortalecerá la capacidad de Ucrania de defenderse por sí misma ante la agresión de Rusia. —Independientemente de la membresía en la OTAN, la cooperación con la Alianza traerá beneficios ostensibles para Ucrania. Su ejército está siendo modernizado y está mejor preparado para luchar contra la agresión rusa en Donbás. Esto hace a Ucrania ser capaz de combatir la agresión con sus propias fuerzas, sin ayuda militar externa.
  1. La ausencia del incentivo de adhesión a la UE retrocedería las reformas en Ucrania. —Los defensores de las “dolorosas concesiones” de Ucrania sostienen que Ucrania necesita renunciar a sus aspiraciones de integración en la UE. Sin embargo, una perspectiva de integración a la UE ha sido el propulsor clave de las reformas en Ucrania. La eliminación de este sueño suspenderá las reformas, ya que destruirá su orientación clave. Sin la necesidad de corresponder a las normas y prácticas europeas, Ucrania seguirá siendo un estado feudal, gobernado por oligarcas prorrusos. En cambio, una Ucrania democrática y exitosa ayudaría a democratizar Rusia y frenar el poder autoritario.
  1. La tolerancia a la agresión ya había provocado a Rusia a realizar su política de agresión. —El Kremlin ignora las peticiones de compromiso en su juego actual. Este juego tiene las reglas de “zoopolítica”: el Kremlin considera a los estados como ciertos animales que luchan por la supervivencia. En el juego solo la fuerza puede gobernar. La ceguera de los países occidentales ante la violación rusa del derecho internacional en Georgia alentó la agresión de Putin en Ucrania. Si Ucrania se rinde hoy, es probable que aliente la política expansionista de Rusia aún más.
  1. Rusia no ejecuta los acuerdos anteriores. —Los defensores de las concesiones insisten en la necesidad de nuevos acuerdo con Rusia para garantizar la seguridad de Ucrania. Sin embargo, nada garantiza que Rusia, un país que ha violado el memorándum de Budapest (la garantía de la seguridad de Ucrania después de la renuncia de las armas nucleares), los Acuerdos de Helsinki y la Carta de las Naciones Unidas, mantenga su palabra en el futuro.
  1. Las “concesiones” eliminan tanto la soberanía de Ucrania como la integridad territorial. —El discurso de Occidente tras la agresión rusa en 2014 consistió en el pleno respeto de la “soberanía e integridad territorial” de Ucrania. Sin embargo, los defensores de las “dolorosas concesiones” quieren eliminar tanto la integridad territorial de Ucrania (y reconocer a Crimea como territorio ruso) como la soberanía del país (abandonar Kyiv bajo la influencia rusa).
  1. No se debe obligar a la víctima a cambiar; al agresor sí. —Los partidarios del “giro” gastan energía excesiva para argumentar porque Ucrania tiene que cambiar. Sin embargo, son silenciosos sobre los cambios y las concesiones que Rusia tiene que hacer como el país responsable de la desestabilización de la situación en Ucrania. Rusia, a su vez, dice que no es un lado del conflicto en Ucrania, sino una parte “tercera”. Pero la paradoja es que esta “tercera” exige concesiones como si fuera la parte plenamente comprometida.
  2. Cualquier plan de paz debe incluir retribuciones. —La comunidad internacional reconoció a Rusia como un país que había anexado ilegalmente Crimea y está detrás del conflicto militar en el este de Ucrania. En este caso, debe ser considerado responsable de la descondenación de la guerra. Por lo tanto debe asumir responsabilidad financiera de los daños provocados por la guerra. Los defensores del cambio de curso de Ucrania guardan silencio acerca de esta cuestión.

Este texto es una parte de la iniciativa del grupo UkraineWorld que reúne a una serie de expertos ucranianos de política exterior y periodistas. Los autores agradecen a Sergiy Sydórenko, Kateryna Zarembo, Daria Gaidai, Natalya Popovych, Kostiantyn Kvurt y Natalya Kononenko por su ayuda y consejos en la preparación del material.

 El materila representa una opinión popular entre un gran grupo de los expertos ucranianos.

 Los autores: Volodymyr Yermólenko, director de proyectos europeos en Internews Ucrania y periodista en Hromadske y Alya Shandra, redactora jefe de Euromaidan Press.

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