13 encarnaciones de Tarás Shevchenko

13 encarnaciones de Tarás Shevchenko

En 9 de marzo Ucrania conmemora el 203 aniversario del nacimiento del eminente artista ucraniano Tarás Shevchenko. La figura es tan monumental, que en el ámbito internacional es comparable con Cervantes, Goethe, Dante, Byron o Hugo.

 UCMC recolectó una variedad de papeles Shevchenko tuvo que desempeñar en su vida.   

 Kobzar. No es solo el libro más famoso de Shevchenko (solo en la época soviética, la circulación total superó los 8 millones de ejemplares). En la época de Shevchenko, era un modo de vida, un modo de pensar y una forma de vida elegida. Muy parecidos a los trovadores medievales que eran la voz del pueblo y de la justicia, que tradujeron la verdad, independientemente de la voluntad de un poder superior, tanto secular como religioso (kobzar es un cantor y tocador de kobza, instrumento musical ucraniano. Los kobzars eran los músicos ambulantes populares. A través de sus obras los kobzars se esforzaron por mostrar el espíritu de los ucranianos).

Siervo. Desde el inicio de su vida Shevchenko no se pertenecía a sí mismo, ya que nació en una familia de siervos. Este hecho determinó la vida del poeta desde el principio y durante los siguientes 26 años.

Cuando Taras tenía 9 años, su madre murió. Dos años más tarde su padre falleció. Posteriormente, Shevchenko se convirtió en la propiedad de Pavlo Engelgardt, que heredó Shevchenko y todo el pueblo, que anteriormente pertenecía a su padre.

Con Engelgardt, Taras sirvió como un muchacho de casa, después viajaron a Vilna y San Petersburgo. En la época, era una práctica común entre la nobleza tener sus propios artistas, así que su amo lo envió al pintor Vasyl Shyryaev para aprender la pintura.

Niño de tres culturas. Gracias al tiempo en que nació y a las condiciones en que vivió, Shevchenko se convirtió en el producto de la síntesis intercultural. La primera es la cultura ucraniana de la época de su nacimiento. La segunda es la cultura de Varsovia y Vilna porque viajaba a estas ciudades junto con su amo y vivía allí. La tercera es la cultura de San Petersburgo, donde terminó su educación y finalmente se formó como persona y como artista.

Mercancía. En 1831, Pavló Engelgardt envió a su siervo a San Petersburgo, donde esperaba educarlo al nivel de un pintor profesional.

Fue precisamente en San Petersburgo donde Shevchenko se encontró con el ambiente de la élite cultural de la época. Los artistas Vasili Zhukovski, Karl Briullov, Aleskei Venetsianov no solo apreciaron los talentos del joven Shevhenko, sino hicieron todo lo posible para rescatarle del servidumbre. Briullov pintó un retrato de Zhukovski y lo vendió por 2500 rublos, una suma enorme de dinero en esos días). Fue ese dinero que compró la libertad de Shevchenko.

Soldado. En 1846 Shevchenko se incorporó a la Hermandad de los Santos Cirilo y Metodio, una sociedad secreta política que abogaba por las reformas en el Imperio ruso. En un año debido a la cólera del zar Nicolás I por los ataques ofensivos de Shevchenko, él fue enviado al exilio cerca de Oremburgo como soldado privado. El exilio tenía que pasar bajo estricta vigilancia, con prohibición de escribir y pintar. Era un cruel castigo para un talentoso poeta. Las razones detrás de esto eran personales (en su poema Sueño Shevchenko llamó Nicolás I “mi oso pequeño”, tan simplemente destruyendo la grandeza imaginaria tanto del zar como de todo Imperio) y política, (como Kobzar  había dicho en repetidas ocasiones que Ucrania, al igual que otros estados del Imperio, debería obtener un estatuto autónomo, y su capital no debe estar en San Petersburgo, sino en Kiev). Sin embargo, los comandantes de Shevchenko hicieron su vida bastante soportable. Dormía y comía separadamente de otros soldados, a menudo visitaba “cenas”  y otras “reuniones aristocráticas locales”. Tampoco Shevchenko cumplía con la prohibición de escribir y pintar. La mayoría de las novelas el Kobzar escribió durante el exilio.

Amor. Una vecina joven (primer amor de Shevchenko), una modela, una princesa, una hija de un pastor, una esposa de terrateniente, una actriz, una criada,  y esa no es la lista completa. A veces el destino, a veces los principios morales del artista impedido Shevchenko de experimentar la felicidad del amor.  

Aristócrata. La gente como Shevchenko tenía un sistema de valores diferente, cultura y ética diferentes. Esto es, en primer lugar, la actitud aristocrática cosaca ante dinero, la libertad de los bienes materiales. Una vez en Kiev, Shevchenko lanzó una moneda de oro a un mendigo por no tener otro dinero, y en el día siguiente no podía permitirse ni siquiera una hogaza de pan. Pero esto no le importaba mucho. Es que la acumulación de dinero no era una de las virtudes de los cosacos. Era un rasgo de la alma aristocrática.   

Dandi. Shevchenko es pintado a menudo como una clase de individuo del bigote en un sombrero y un abrigo del campesino. Los investigadores de la biografía del artista no están de acuerdo con esa interpretación tan unilateral de su figura. Shevchenko era un demócrata en su corazón y no le gustaba la pompa excesiva. Pero mientras vivía en San Petersburgo, donde se convirtió en  un retratista famoso y empezó a ganar un buen dinero, Shevchenko iba a la moda. En particular, en su diario escribió sobre el placer de comprar gabardina a caucho, que entonces valía 100 rublos.   

Revolucionario. Shevchenko llegó cuando Ucrania necesitaba la revolución: mental, cultural y la revolución en las calles. Shevchenko se convirtió en el análogo ucraniano de la Revolución francesa, introduciendo a la sociedad las ideas radicalmente nuevas, basadas en los fundamentos democráticos. En una de las obras más famosas Testamiento, Shevchenko hace una alusión a la Revolución francesa y al himno actual de Francia – La Marsellesa (“¡Que una sangre impura inunde nuestos surcos!” – “Y con feroz sangre enemiga rociad vuestra libertad”).

Filántropo. El inventario de propiedad hecho después de la muerte del poeta demostró que Shevchenko tenía sólo 143 rublos en efectivo. Un poco antes de la muerte el Kobzar compró un reloj de oro de 500 rublos para la escritora joven Markó Vovchok. Shevchenko admiraba la escritora y hizo la compra de tal manera que ella no sabría quién era el patrón. Quería inspirarla y el reloj fue presentado supuestamente como de la comunidad ucraniana de San Petersburgo.

Artista. La mayoría de los ucranianos perciben a Shevchenko como un poeta. Sin embargo, la palabra “artista” explicaría y demostraría con más exactitud a Shevchenko como poeta, novelista, pintor, escultor, músico, filósofo y actor.

A su vez la palabra “poeta” esconde su espíritu de “luchador” porque la poesía de Shevchenko resultó ser la herramienta más eficaz para luchar contra el régimen.

Bolchevique. La propaganda soviética creó precisamente esta imagen del Kobzar. Estas acciones llevaban consigo varias metas. Primero es eliminar la fuerza de su palabra, del destino auténtico y del llamamiento luchar por la Ucrania libre. Segundo es reforzar sus propias ideas, manipulando los textos de Shevchenko. Esto incluye la supuesta cosmovisión antirreligiosa, que le atribuyeron las autoridades soviéticas, y la lucha contra los remanentes del régimen zarista (aunque a pesar de las ideas comunes, Shevchenko y el poder soviético tenían objetivos diferentes). Una imagen de un campesino típico fue creada para ese fin: en un abrigo, sombrero, y con bigote grueso, el hijo de un campesino y representante de la clase obrera, simple y comprensible para todos.

Símbolo. Era más que un poeta, un artista o un hombre. Él era un profeta. Era una antorcha inextinguible que muestra el camino de las ideas ucranianas y la identidad en el camino hacia su independencia.

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